Capítulo 0. Bienvenidos.

No se en que parte de esta historia perdí el argumento primario, no se qué cojones me agobia, voy según dice el calendario.

Hoy iba en el coche, volviendo a casa, después de tres días de rebelión en mi cabeza, y ha sonado esta canción. Es una de mis favoritas, depende de la época emocional en la que me encuentre, me toca una fibra u otra, pero siempre toca.

Como os iba diciendo, llevo desde el lunes con un torbellino de pensamientos en mi interior, cosas que me hacen estar inquieta y que como me ha pasado toda mi vida, no soy capaz de pronunciar en voz alta hasta que han dejado de tener una relevancia en mi vida. No me considero una persona reservada, pero si le contara a mi gente la cantidad de realidades paralelas que es capaz de crear esa pequeña masa que tengo encima de la cabeza, huirían. O quizá no, quien sabe si todos tenemos otro pequeño ser dentro de nosotros que nunca jamás nadie mas conocerá.

Es por eso que me he lanzado en esta aventura, necesito y quiero expresar lo que siento, compartir con quien sea que este al otro lado de la pantalla esas cosas, a veces buenas, buenísimas, otras no tan buenas, que me vienen a la cabeza cada día. Ya sabéis lo que dijo Séneca.

port940

Voy a ir dándole vueltas al primer capítulo, prometo contároslo pronto, ya que es la razón por la cual estos días estoy más inquieta de lo normal (que ya es bastante) y no voy a aguantar mucho con ello dentro.

No me quiero despedir hoy sin dejaros a la culpable de que escriba estas palabras, esa preciosa letra de Extremoduro, de su último disco, Para todos los públicos (todo muy apropiado para este inicio).

Nos leemos pronto.

Día 1.